martes, 20 de julio de 2010

Instinto de autoconservación

Al ver a los 3 atiburonados riéndose del pequeñajo alado con el interrogante, de todas las historias que pueden venir a colación, sólo se me ocurre aquel chiste de Gila sobre uno que veía por la calle a tres macarras pegándole a un enclenque, -¿y qué hiciste?, -Le pegamos una paliza entre los cuatro...

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